Regreso a Ministry of Sound ¿sigo opinando lo mismo de su sonido?

Sala The Box en el club Ministry of Sound

Hace algo más de un año escribía una entrada sobre la discoteca con el sonido que más me ha impactado nunca, la mítica sala Ministry of Sound de Londres y que tuve la ocasión de visitar hace 7 años. Entre otras cosas ganadora por varios años seguidos del galardón IDMA al club con el mejor sonido del mundo.

Pues bien, hace apenas unos días que he tenido la suerte de realizar una segunda visita a este santuario de la música electrónica, disfrutando esta vez de la compañía de varios amigos. En su día conocí una de sus dos salas principales, y tenía muchas ganas de conocer la otra, The Box, así como de comprobar si mi opinión sobre el sonido de este club seguiría vigente tras 7 años sin escucharlo. ¿Lo habría mitificado con el tiempo?

Por fín visité la sala The Box

Ligeramente más grande que la sala 103 The Main Bar y con capacidad para 700 personas, lo primero que llama la atención es que no hay ni barra de bar ni asientos. La razón, según declaraciones de sus diseñadores, es que el que está ahí lo está simplemente para bailar y disfrutar plenamente de la música.

El sueño de Justin Berkmann, el fundador del club en 1991, era conseguir el sonido de la exitosa sala Paradise Garage de Nueva York: “Lo más importante iba a ser el sistema de sonido, lo segundo el servicio y lo último el diseño”, justo al contrario de lo típico. Y como no, a pesar de las reformas de estos años la sala The Box sigue siendo un icono de esta filosofía: sonido top y sobriedad en la decoración.

Un objetivo, sonido directo a los oídos

Chica bailando en Ministry of Sound

La sala es diáfana, no hay paredes ni obstáculos intermedios y gracias al gran acondicionamiento acústico se ha conseguido un tiempo de reverberación menor de 1 segundo, con la finalidad de que todo el sonido que uno oiga venga prácticamente directo de los altavoces a los oídos, sin reflexiones intermedias.

Además del concienzudo acondicionamiento acústico de las paredes y techo, parte de este cometido también lo logra el suelo, de una rigidez calculada de manera que absorbe reverberación de los sonidos graves y al mismo tiempo transmite vibración corporal al público a través de los pies, induciendo trepidantes sensaciones cuando suenan algunas de las líneas de grave más profundas.

Fiesta en sala The Box en Ministry of Sound

El procesado del sonido es también parte indispensable. La señal de 4 de los 6 torres de altavoces tiene aplicado un retardo de unos milisegundos de manera que parezcan estar más lejanos y el área de escucha óptima abarque una mayor parte de la pista de baile.

Estos y otros detalles técnicos junto con una iluminación predominantemente ténue, son algunos de los muchos ingredientes que buscan cumplir con el ideal de su fundador: propiciar una experiencia musical inmersiva de referencia internacional.

Altavoces fabricados a petición

Altavoces Martin Audio en Ministry of Sound

La compañía británica Martin Audio, con gran experiencia en sonorización de conciertos y recintos en todo el mundo, puso el diseño de este sistema de sonido en manos de 20 de sus mejores técnicos e ingenieros.

La sala esta equipada con 6 stacks o torres de altavoces distribuidas estratégicamente alrededor de la pista. Fabricadas de manera exclusiva para la sala, están diseñadas con una estructura de bafle tipo horn calculado mediante computador para incrementar el ángulo de difusión del sonido. La finalidad, permitir que el sonido directo cubra toda la pista de baile.

Subwoofer Martin Audio usado en stacks de Ministry of Sound

Cada una de las 6 torres incorpora dos subwoofers Martin Audio de 21″, dos woofers de 18″, y dos cajas multivía Martin Audio Wavefront W8C en la parte más alta, con dos altavoces de 6.5″ para medios y dos tweeters de compresión de 1″ para los agudos. Por tanto cada torre está compuesta internamente de 8 altavoces, dos de ellos por cada una de las 4 vías de frecuencia; lo que suma un total de 48 drivers para sonorizar toda la estancia.

Altavoz Martin Audio Wavefront WC8 usado en stacks de Ministry of Sound

Algunos de los componentes internos Martin Audio que conforman las torres pueden encontrarse a la venta y otros han sido modificados de manera exclusiva, de manera que el precio resultante de cada una de las torres está estimado en unos 85.000 €, y de toda la electrónica para el sonido de la sala, unos 700.000 €. Al alcance de cualquier bolsillo!…

Una de las claves, el sobredimensionamiento  del sonido

Stacks de altavoces en sala The Box en Ministry of Sound

Cuando normalmente los sistemas de sonorización de un club se hacen funcionar al 90-95% de su capacidad, en la sala The Box la filosofía es totalmente diferente. Aunque cada torre admite hasta 25.000 watios, los subs normalmente nunca funcionan a más del 15-20 % de su potencia, los medios y agudos al 60 %, y los amplificadores al 30 %.

Gracias al sobredimensionamiento del sistema, más propio de salas hasta 4 veces mayores,  no es necesario forzar el funcionamiento para conseguir los apabullantes 115 dBA de sonoridad. El resultado, una ausencia total de distorsión y una sorprendente claridad.

La sala de máquinas

Rack de altavoces Crown tras la cabina de DJs de Ministry of Sound

Tras la cabina de DJs hay una pequeña sala que alberga los racks refrigerados donde van montados los 18 amplificadores Lab Gruppen y Crown Audio así como los procesadores digitales de señal BSS-BLU Harman. Todo lo necesario para transformar la precisa señal que sale de la mesa de mezclas en los miles de watios necesarios para mover los altavoces con un impacto cristalino.

Cabina, luces y acción…

Cabina de la sala The Box en Ministry of Sound

Se espera mucho del DJ de un club de este tipo, por lo que no le puede faltar el mejor entorno electroacústico. La cabina cuenta con 4 cajas fullrange Martin Audio Blackline F12, un subwoofer doble Martin Audio S218 Blackline y tres amplificadores Crown HD5002.

Consola Soindcraft SI Series en cabina de sala The Box

Además del ordenador portátil que hoy en día acompaña a todo DJ, puede hacer uso de hasta 6 reproductores Pioneer CD 2000, y si así lo requiere tiene a su disposición 4 giradiscos Technics SL-1200 Mk5, como no podía ser de otra manera. Finalmente, varias mesas de mezclas Pioneer, módulos de efectos y una consola final Soundcraft SI aportan la precisión necesaria a la música que se gesta en la cabina.

¿Qué tal el sonido de The Box?

Sala The Box vacía

Al comienzo de la noche y una vez que hicimos la visita de rigor a todas las salas para reconocer el terreno, he de decir que ambas salas me decepcionaron hasta cierto punto… El sonido era bueno, sí, apuntaba maneras, pero no era lo que recordaba del sonido de mi anterior visita a la sala 103 ni lo que se podría esperar de un icono del sonido como es la sala The Box

Pero era muy pronto, la discoteca estaba todavía vacía y se percibía que el sonido reverberaba más de la cuenta. Un escenario acústico muy diferente respecto para el que está diseñado un concurrido club como este.

La importancia del público en la acústica

Pista de baile llena en sala The Box

Los londinenses con ganas de fiesta comenzaban a llegar progresivamente y según se iba ocupándo el local la claridad sonora iba saliendo a relucir. En cuanto ambas salas se llenaron a medias la percepción de los detalles sonoros se depuró hasta llegar a cambiar notablemente la impresión inicial una vez estuvo el aforo casi lleno.

La reverberación es uno de esos factores que pueden enmarañar y tirar por tierra un gran sonido. Como demostró en el s.XIX el físico  Sabine metiendo cojines en la sala de conferencias cuya acústica le encargaron mejorar: la reverberación se reduce proporcionalmente cuando aumentan las superficies absorbentes.

Y cientos de personas suman una enorme superficie que los ingenieros acústicos saben tener en previsión. The Box no es una excepción y pudimos percibir que su acústica también estaba optimizada para un gran aforo.

Una experiencia de inmersión única

Sala The Box llena de gente en Ministry of Sound

Ahora si, aforo lleno y reverberación bajo control, el sonido empezaba a dejar huella. A pesar de lo poco afortunado que es el Drum&Bass para valoraciones de calidad de sonido, y de que esa noche sonaba más de lo que nos hubiera gustado, por fin se comenzaba a vislumbrar a qué se debía la fama de la mítica sala The Box.

Aún con este extraño estilo para nosotros, se percibía ya un impacto tremendo y una separación de sonidos fuera de lo común. Pero era cuando sonaba house o electro-house, estilos con una mayor complejidad espectral, leads ricos en armónicos, voces al más puro estilo soul y enmarcados en percusiones trepidantes, cuando podíamos sentir lo que un sistema de sonido así es capaz de transmitir.

Pista de baile sala The Box

Un nivel de presión sonora de impacto; espectacular, potentísimo, casi brutal pero que paradójicamente no molestaba . El subgrave y medio-grave era nítido y poderoso, tal que a veces hacía temblar desde el suelo hasta el pelo o las propias entrañas…  y sobre todo lo que es más sorprendente… todo sonaba nítido y musical.

Voces naturales, lineas de grave hiper-articuladas, ricas y detallistas melodías que transmitían, agudos gaseosos y percusiones que petrificaban. Un conjunto de sensaciones que inducían en un estado de inmersión, apenas interrumpido por esa sonrisa tonta que sólo una consecución de espectaculares acordes que te atraviesan es capaz de desencadenar.

Sonido que además de detallado y musical, sobre todo se podría describir como apabullante, que se hacía difícil dejar de bailar y no fatigaba en ningún momento. Una experiencia impactante que bien valdría la pena disfrutar una noche entera con un estilo más de preferencia, y que resumiría la frase que podría decir un lugareño al entrar a The Box por primera vez: “Oh my Godness!!!” 😉

¿Sigo opinando hoy lo mismo del sonido de Ministry of Sound?

Cabina de la sala The Ministry of Sound

Durante los siete años transcurridos desde que conocí solamente la sala 103 por estar The Box cerrada, el recuerdo de su sonido del que escribí en esta otra entrada, me ha acompañado siempre como una referencia. Fue el lugar donde mejor había escuchado música de baile nunca. Así que en esta visita mi duda era clara ¿seguiría pensando lo mismo después de tantos años? ¿O la habría idealizado con el tiempo?

Asi que no podía pasar la ocasión sin regresar al centro de la pista de la sala 103 y verificar cual era mi impresión actual, incluso hasta en algún momento yendo unos minutos sólo para no molestar a mis amigos demasiado mientras disfrutaban en The Box.

Y tengo que decir que curiosamente tras 7 años, fue como revivir un recuerdo, como el que regresa a un paisaje en el que estuvo una vez hace años, pero de manera auditiva en lugar de visual: la sala 103 me volvió a cautivar.

Pista de baile de sala The Box

Quizás el SPL máximo no llega a ser tan brutal, no remueve tanto las entrañas como The Box, pero es poderosísimo igualmente. Y sin embargo en mi opinión tiene una respuesta quizás una pizca más transparente, más plana y nítida. No se la razón exacta, quizás porque el nivel de presión sonora no está tan en los limites de nuestra audición como parece ocurrir en The Box o por una ecualización más plana.

Pero todo me resulta sutilmente más amplio, abierto y transparente, confirmándome la percepción que tuve en su día. Con una capacidad de emocionar para mi gusto incluso superior a The Box, escuchar una buena melodía en esta sala 103 me parece una experiencia excepcional (a pesar de lo poco que pude esta vez intentar valorar su sonido con el dichoso Drum&Bass).

Así que me respondí a la duda, y la sala 103  sigue siendo para mi la mejor referencia de sonorización profesional hasta el día de hoy. Y como es de suponer, me quedé con unas ganas tremendas… de disfrutar con música más de mi gusto en esta sala. Quizás algún día surja de nuevo la oportunidad.

Ministry of Sound, una filosofía muy poco común

Sander Van Doorn pinchando en la cabina de The Box en Ministry of Sound

No puedo despedirme sin citar algo que he encontrado durante la recabación de información para esta entrada y que dijeron en una entrevista dos de los directivos del club, Chris Thoms y Phil Faversham:

“Queremos que el sonido sea siempre nítido y carente de distorsión, por lo que el sistema se hace trabajar muy por debajo de sus capacidades máximas. Si alguien saliese del club con un pitido en los oídos, no estaríamos cumpliendo bien con nuestro cometido. Lo mas importante es la claridad.”

Y hay que decir que efectivamente, después de varias horas escuchando un sonido tan inmersivo, visceral y espectacular, salí sin el más mínimo pitido en los oídos. Lo cual da mucho que pensar ya que hay recintos con menos presión sonora en los que no te libras de esa incómoda molestia!

Y poco más, espero que esta entrada tan personal haya sido de tu agrado. Si es así y eres como yo de los raros a los que nos gusta buscar calidad de sonido hasta en las pistas de baile, te animo a compartirlo! Quizás pongamos así nuestro granito de arena para que la filosofía que llevó a fundar un club como Ministry of Sound, con un sonido mítico como máxima prioridad, siga conociéndose y despertando el interés que merece.

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Acerca de Diego Ena

Desde siempre he tenido un gran interés por los fundamentos y curiosidades del sonido. Durante mis estudios tuve la suerte de poder hacer una especialización sobre audio, y aunque no me dedico profesionalmente a ello, a día de hoy sigo siendo un gran aficionado. Con este blog espero aportar mi granito de arena a la afición por el interesante mundo del sonido.

Un comentario en “Regreso a Ministry of Sound ¿sigo opinando lo mismo de su sonido?

  1. ¡Excelente articulo!
    Para mí (que no tengo ningún conocimiento sobre la materia sobre la que se esta hablando) la redacción cuenta con la mezcla justa de información técnica y relato de sensaciones, además de que consigues transportar al lector al lugar que estás describiendo y que a uno le apetezca ir a disfrutar personalmente del sonido de la sala ¡Enhorabuena!
    Me imagino que debe ser muy difícil poder hacerlo, pero estaría bien que pudieses probar equipos de sonido que estuviesen a alcance del gran publico y que nos escribieras tus valoraciones.
    Saludos.

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